Entrevista con Luigi Sciaccaluga, Gerente de Desarrollo y Nuevos Negocios de Plataforma Energía.
El consumo energético de los data centers es uno de los principales retos que enfrenta la industria tecnológica local y global hoy en día. Estos centros de datos son esenciales para la infraestructura digital, pero su alta demanda eléctrica plantea desafíos tanto económicos como operativos. En esta entrevista, Luigi Sciaccaluga, Gerente de Desarrollo y Nuevos Negocios de Plataforma Energía, nos explica los factores detrás de su elevado consumo energético, las soluciones tecnológicas disponibles y las opciones favorables que les ofrece ser clientes libres en la actualidad.
¿Qué son los data centers? ¿Cuáles son sus particularidades como usuarios del sistema eléctrico?
Los data centers o centros de datos, son como el corazón de nuestro mundo digital: edificios equipados con miles de servidores, discos de almacenamiento y redes que manejan, guardan y envían información digital masiva. Piensa en ellos como los motores detrás de todo, desde tus redes sociales y videos en streaming hasta transacciones bancarias y aplicaciones de empresas. Deben funcionar sin parar, 24/7, para que nada se caiga.
En cuanto al sistema eléctrico, son como gigantes sedientos de energía: consumen mucho y de forma constante, similar a una mina pequeña o mediana en operación. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), en 2024 usaron unos 415 TWh a nivel global, que es como el 1,5% de toda la electricidad del mundo, y se espera que esto más que se duplique a alrededor de 945-980 TWh para 2030 con el boom de la IA y la nube. Por eso, se instalan en lugares con energía barata y confiable, pero no sólo eso: también necesitan acceso a redes de fibra óptica de alta velocidad para transferir datos rápido y sin interrupciones, lo que reduce latencia y mejora la experiencia del usuario.
Además, obtener permisos es clave – desde aprobaciones ambientales para minimizar impacto en comunidades locales hasta regulaciones de zonificación por uso de suelo y aspectos sísmicos. Esto hace que su planificación sea estratégica, integrando no sólo electricidad sino también ciberseguridad y respaldos para desastres, asegurando que sean resilientes y sostenibles a largo plazo. Según el Plan Nacional de Data Centers (PDATA 2024-2030), esto alinea con el objetivo de posicionar a Chile como un hub digital sudamericano, atrayendo inversiones de hasta US$2.500 millones mediante incentivos para proyectos eficientes y verdes.
¿Cuáles son los factores que explican el elevado consumo energético de este tipo de instalaciones?
El alto consumo de energía en los data centers viene principalmente de dos lados. Primero, todos esos servidores y redes trabajan sin parar para mantener servicios en línea, como si fueran una fábrica que nunca cierra. Esto crea una demanda constante y grande. Segundo, el calor que generan estos equipos es enorme, así que necesitan sistemas de enfriamiento intensivos – aire acondicionado o agua fría – para no sobrecalentarse y fallar. De hecho, según informes de la Agencia Internacional de Energía (IEA) y el Laboratorio Nacional de Energías Renovables (NREL) de EE.UU., el enfriamiento se lleva entre el 7% y el 40% de la energía total dependiendo de la eficiencia del diseño, mientras que los servidores y equipos de TI toman del 40% al 60%.
Pero hay más: factores como la iluminación de emergencia, sistemas de respaldo y hasta la ineficiencia en la conectividad de fibra óptica pueden sumar al gasto, porque redes lentas obligan a más procesamiento local y más calor. En proyectos que hemos estudiado, vemos que elegir ubicaciones con buen acceso a fibra no sólo acelera datos, sino que reduce necesidades energéticas al optimizar flujos. Adicionalmente, los permisos ambientales para ventilación o uso de agua en enfriamiento son cruciales, ya que las regulaciones estrictas en Chile podrían limitar expansiones si no se planifican con antelación, empujando hacia diseños más eficientes desde el inicio. La Asociación Chilena de Data Centers resalta en sus publicaciones recientes que estos factores son clave para el crecimiento sostenible, con ejemplos como nuevos centros en regiones con alta disponibilidad renovable.
¿Qué tecnologías pueden implementar los data centers para reducir su consumo?
Para bajar el consumo, los data centers pueden empezar por actualizar servidores a modelos más eficientes, usando virtualización – que es como meter varias computadoras en una sola – para hacer más con menos equipo y menos electricidad. También, optimizar el enfriamiento es clave: tecnologías como el free cooling usan el aire fresco del exterior en climas como el de Chile para ahorrar en aires acondicionados, especialmente en zonas andinas o costeras.
Desde nuestra experiencia, también recomendamos evaluar innovaciones como enfriamiento por inmersión, donde los servidores se sumergen en líquidos no conductores para disipar calor de forma ultra eficiente, o usar IA para predecir y ajustar consumos en tiempo real. Integrar redes de fibra óptica de vanguardia permite edge computing, procesando datos más cerca del usuario y reduciendo la carga en el centro principal. El PDATA 2024-2030 promueve estas tecnologías con incentivos para eficiencia, y la Asociación Chilena de Data Centers reporta un crecimiento récord en 2025 con adopción de soluciones como estas en proyectos como el inaugurado SCL03 de Ascenty en Quilicura.
¿Pueden los data centers incorporar soluciones de autogeneración energética para suplir parte de su demanda eléctrica?
Sí, los proyectos de data centers pueden generar su propia energía para cubrir parte de sus necesidades, enfocándose en fuentes renovables como paneles solares o incluso cogeneración con gas natural para eficiencia. Esto no sólo reduce la dependencia de la red, sino que baja costos a largo plazo y hace la operación más renovable. Sin embargo, dada la escala masiva y la necesidad de funcionamiento ininterrumpido, rara esta generación cubre todo; se complementa con baterías para almacenar exceso y generadores de respaldo.
En nuestros proyectos evaluamos sistemas híbridos que integran esto con la red, mejorando la robustez contra cortes – imagina un data center que cambia automáticamente a solar durante el día. Pero considera el acceso a fibra óptica para monitorear y optimizar estos sistemas en tiempo real, y permisos: en Chile, instalar paneles requiere evaluaciones ambientales y de impacto en la red, lo que puede tomar meses, pero vale la pena para una operación resiliente y atractiva para inversores sostenibles. Según el PDATA, estos enfoques híbridos son centrales para atraer inversiones, y la Asociación Chilena de Data Centers destaca alianzas para autogeneración en regiones norteñas con alto potencial renovable.
¿Cómo pueden los data centers beneficiarse del mercado de clientes libres para obtener precios más competitivos?
El suministro eléctrico es uno de los principales costos operativos de un data center, por lo que debe ser abordado de manera estratégica y con anticipación.
Los data centers pueden obtener importantes beneficios al negociar directamente contratos de suministro eléctrico con generadores o comercializadores, y con su consumo estable y grande, consiguen descuentos, contratos largos y opciones de flexibilidad personalizados.
Recomendamos licitaciones especializadas para minimizar riesgos y maximizar ahorros – no siempre necesitas tu propia planta; a veces, comprar de la red es más simple y eficiente. En Chile, este modelo no sólo abarata costos, sino que atrae inversiones al alinear con metas nacionales de renovables, haciendo tu data center más competitivo y visionario en un mercado global. Aquí es clave que los procesos sean transparentes, competitivos y con una estrategia largo plazo.
¿Cuenta Chile con la capacidad necesaria para abastecer adecuadamente la demanda energética de la industria de data centers? ¿Qué desafíos existen en infraestructura eléctrica en zonas donde se están instalando nuevos data centers?
El país dispone de un margen relevante entre su capacidad instalada y la demanda máxima, además de una matriz eléctrica con alta participación de energías renovables, lo que permite absorber nuevos consumos intensivos como los centros de datos sin comprometer el suministro a nivel nacional.
Desde un punto de vista técnico y económico, resulta lógico que este tipo de proyectos se instalen principalmente en la zona norte del país, donde existe mayor disponibilidad de generación renovable y mayores niveles de vertimiento, lo que permitiría aprovechar mejor esa energía.
Pero los retos están en las redes locales, especialmente en la Región Metropolitana, donde la transmisión y subestaciones podrían saturarse, necesitando inversiones anticipadas. Agrega desafíos como acceso a fibra óptica en áreas remotas para baja latencia, y permisos: evaluaciones ambientales, sísmicas y de comunidad para nuevas instalaciones. Nuestra visión es colaborar en planificación integrada, como alianzas con el gobierno para expandir infraestructura, asegurando que Chile se posicione como hub digital sudamericano resiliente y sostenible.
¿Qué tendencias podrían marcar el consumo eléctrico de los data centers en los próximos 5–10 años?
En los próximos 5-10 años, el consumo eléctrico de data centers explotará, impulsado por IA y nube, potencialmente duplicándose y equiparándose al de países como Japón, según la Agencia Internacional de Energía (IEA). Los servidores para IA podrían tomar hasta el 44% del gasto, como proyecta Gartner.
Al mismo tiempo, los data centers adoptaran tecnologías de eficiencia energética y gestión inteligente, como optimización con inteligencia artificial, refrigeración avanzada e integración de energías renovables. Estas medidas permitirán reducir el impacto ambiental y los costos operativos, aunque la presión sobre la infraestructura de transmisión y distribución seguirá siendo un desafío importante, junto con la de infraestructura de fibra óptima.
Pero hay esperanza: tendencias como IA para optimizar energía, enfriamiento avanzado y más renovables mitigarán impactos. Imagina data centers con edge computing cerca de usuarios, reduciendo transmisión vía fibra óptica ultrarrápida. Desafíos incluyen presión en redes, pero con permisos ágiles para innovaciones – como data centers modulares – y regulaciones más verdes, veremos operaciones más eficientes y bajas en carbono, transformando la industria en un pilar sostenible del futuro digital.


